No se puede extinguir el contrato por falta de notificación cuando el propietario conoce el fallecimiento y la voluntad de subrogación . Pinche aquí.


SUPUESTO: Subrogación por causa de muerte en un contrato de arrendamiento de vivienda celebrado con anterioridad al 9 de mayo de 1985.

El Tribunal Supremo venía entendiendo que, para que hubiera lugar a la subrogación, era imprescindible el cumplimiento de los requisitos exigidos en el art. 16 LAU, que incluyen la comunicación por escrito del fallecimiento y de la identidad de la persona que tiene la voluntad de subrogarse.

Con la Sentencia 475/2018 de 20 de julio, la Sala establece que la doctrina anterior resulta excesivamente rígida y que no puede ser mantenida de manera inflexible sin atender en cada caso a las exigencias que imponga la buena fe.

Por razón de la buena fe, el efecto extintivo del contrato puede ser un resultado injusto cuando, a pesar de no haberse llevado a cabo una notificación formal por escrito, el arrendador tiene conocimiento de que se ha producido el fallecimiento del arrendatario y de la voluntad de subrogación de quien tiene derecho a ello.

Invocar la falta de notificación para extinguir el contrato cuando el arrendador conoce la voluntad del ejercicio del derecho de subrogarse resulta, por tanto, contrario a la buena fe.